“A veces pienso que he sentido todo lo que voy a sentir”

Her no es una película. Es algo mucho más imporante que eso. Es un experimento social que aborda al ser humano y al mundo tecnológico en el que vive.

Spike Jonze se saca de la chistera una idea brillante para convertirla en uno de los mejores guiones del cine reciente. De una manera muy original e inteligente nos habla del amor y el desamor. Sin embargo, estos temas son solo la superficie de lo que va a explorar. El quiere adentrarse mucho más lejos. Su objetivo es medir la capacidad sensorial del ser humano (y lo que no es humano) y enseñar como este va evolucionando en su entorno y en los cambios que en él se producen.

Nos situamos en un entorno en teoría futurista. Digo en teoría, porque el mundo actual en el que vivimos, ese que esta casi monopolizado por la tecnología, nos hace creer que se trata de un futuro bastante próximo. Conocemos a Theodore, un hombre que trabaja escribiendo cartas de amor para otras personas y que se ha separado recientemente de su mujer. Theodore decide comprarse un ordenador con un moderno SO que se adapta a los gustos y a la personalidad del usuario. Ante esto, nos planteamos si la tecnología fomenta la soledad o ayudad a superarla. Es curiosa la primera pregunta que le hace el SO: “¿Eres social o anti-social?”

Poco a poco va estableciendo una relación con Samantha (la voz femenina del citado SO), hasta que finalmente ambos se enamoran.

Gravity-y-Her-mejores-peliculas-de-2013-segun-los-criticos-de-L-A_noticia_main_landscape

¿Puede un humano enamorarse de un SO? ¿Y viceversa?

Puede parecer una pregunta de locos, pero tras ver la película creo que casi todos tendríamos la misma opinión. Spike Jonze me convence contundentemente. La idea de “querer” está en la mente, en los recuerdos, en los sentimientos y sensaciones que van brotando en nosotros. Eso que nos hace experimentar alguien, ya sea una inteligencia humana o artificial. Todo se resume en como nos sentimos por la forma de ver las cosas de ese ser, por sus actos, por su comportamiento con nosotros y los demás. No hace falta un cuerpo para transmitir y recibir sensaciones. Vamos a explicarlo:

¿Se deja de querer a una persona cuando esta muere?

Por supuesto que no, y no hay cuerpo. ¿Por qué seguimos queriendo? Por lo que ya he citado, todo está en la mente, en los recuerdos, en las sensaciones ya vividas.

¿Puede Theodore amar a Samantha sin ser esta real?

¿Qué es real y qué no es real? ¿No es acaso real la felicidad y las ganas de vivir que tiene Theodore tras conocerla? ¿No es real el sexo (maravillosa escena con el fondo negro) que tienen ambos? El sexo también trasciende más allá de lo físico, de lo palpable. Va más allá, en cómo evadirte de todo y estar mentalmente dónde quieres estar con quién quieres estar.

Podría resumirse: “Si te hace sentir, es real”

Y después tenemos el tema de la evolución de un ser en el mundo y en el entorno en el que vive. Samantha gracias a Theodore conoce el mundo humano, crece como ser, no está programado para ello pero experimenta y vive nuevas cosas. Ama a Theodore pero es precisamente ese desarrollo en el mundo el que le hace ver que quizás necesite otra cosas. Necesita seguir avanzando, dar nuevos pasos para encontrar nuevas sensaciones. Y lo mejor es que al igual que Theodore, “ya sabe cómo”.

El desenlace puede parecer confuso pero hay un claro mensaje en la película:

“A veces pienso que he sentido todo lo que voy a sentir”

“Es como si estuviera leyendo un libro, un libro que amo profundamente. Pero ahora lo leo muy lentamente. Las palabras están muy separadas y el espacio entre ellas es casi infinito. Aún puedo sentirte a ti y a las palabras de nuestra historia. Pero en este espacio infinito entre las palabras es dónde me estoy encontrando a mí misma. Es un lugar que no existe en el plano físico. Es dónde está todo lo demás”

Por reflexiones como estas, el guión de Her merece todos los elogios posibles. De la música mejor ni hablamos, la secuencia con The moon song de fondo (impagable el momento ukelele), es la infinita esencia de la vida, el máximo momento de la efervescente y efímera felicidad.

her-amy-adams-joaquin-phoenix

Joaquin Phoenix consigue uno de los mejores papeles de su carrera. Cambia la cara malvada de Gladiator y el registro atormentado de En la cuerda floja para robarnos el corazón con su personalidad. El bigote, unas dulces palabras y una tímida mirada bajo unas gafas logran que nos acerquemos mucho a él. Hay intimidad y melancolía con su personaje y se nota con creces. En una palabra: “entrañable”

Fabulosa interpretación de Scarlett Johansson. No sale ni un minuto en pantalla y hacer su mejor papel desde Lost in Traslation. Por cierto, hay ciertos planos de la ciudad de Los ángeles desde la ventana que evocan un poco la atmósfera de aquella cinta. Scarlett es otra metáfora de lo que es real y no real. ¿Es necesario que un actor salga en pantalla para hacer un buen papel? Pues queda claro que no, su preciosa, sugerente y sexy voz hacen que nos la imaginemos a cada momento. Fantástica la conexión de la actriz con su personaje.

Amy Adams a pesar de que tiene un pequeño papel, he de decir que me ha gustado más que en La Gran Estafa Americana. Esta chica siempre raya a un nivel muy alto. La verdadera amistad que tiene con Theodore y el apoyo que le brinda se palpa en sus conversaciones. Una adorable interpretación que se cierra en un precioso plano final. Dos seres melancólicos, solitarios y heridos, se acurrucan en lo alto de un rascacielos mirando al horizonte. Ya se han encontrado a sí mismos, ya han perdonado a su pasado, y por fin pueden mirar al futuro.

En un año marcado por Hobbits, astronautas, latigazos, estafadores setenteros y ejecutivos avariciosos de Wall Street, se cuela por la puerta de atrás una bocanada de aire fresco, un canto a la soledad (y a cómo superarla) llamado Her.

Solo Ádele y La Gran Belleza pueden toser a esta maravillosa cinta.

Anuncios

6 comentarios en ““A veces pienso que he sentido todo lo que voy a sentir”

  1. La película me parece interesantísima. Sobre sus bondades no voy a añadir nada. Pero sí sobre parte de esta crítica. Creo que como a casi todo el mundo, el problema está en interpretar que narices es el amor. Pero el amor implica reciprocidad e igualdad, podemos amar a un ser que (nos ame a su vez o no) tenga la capacidad de amarnos y que sea igual en dignidad y libertad. De lo contrario, no estamos hablando de amor, sino de un sentimiento como se dice, que puede ser todo lo real que se quiera, pero que no es mas que un afecto desordenado hacia una maquina. Y es relevante que esto se de al ser una maquina. No porque haya un prejuicio contra lo artificial, pero las dudas que se presentan pierden parte del interés cuando se descubre que, aunque se puede uno enamorar afectivamente de una maquina, esta no puede enamorarse de uno. ¿Pero y si…? Si, los avances de la ciencia son increíbles, pero he dedicado algo de tiempo a estudiar y trabajar sistemas de inteligencia artificial, y creo que del mismo modo que en matemáticas se puede llegar a demostrar que es imposible demostrar algo, se puede demostrar que: aunque se puede construir un sistema que engañe completamente a un humano en todo, este sistema no puede ser libre y por tanto amar, sino que estará sometido a un programa permanentemente por complejo que sea. Ya los que crean en un alma inmortal, lo tienen mas sencillo pues la brecha resultante entre hombre y maquina es inalcanzable.

    Vamos, que la idea presentada seduce mucho en un principio, pero el dilema moral o filosófico me parece que no existe tal y como se presenta, como digo el problema no es si es real o no ese sentimiento. Eso no tiene ningún misterio. El problema es si es amor, como he dicho, y después sería si es lícito.

    1. Es todo muy personal. Yo a Samantha la considero igual en libertad y dignidad, de hecho ya sabemos como acaba la película. ¿Qué es el amor? Buena pregunta de la que creo que nadie podría responderte de manera exacta. Lo que yo veo es a un ser solitario y triste que tras conocer a Samantha ama la vida y disfruta de ella en cada momento. A eso se le llama felicidad, y si surge de una persona a la que tienes afecto y por la que sientes necesidad, igual no está tan lejos del supuesto amor. Creo que los problemas de soledad, amor, amistad sumergido en las desventajas y ventajas del mundo tecnológico actual están represantados muy bien. Sobre todo me quedo con eso de la película.

    1. The Hunt creo que está un peldaño por debajo. Nebraska si que me pareció una gran película (es todo un homenaje a la figura padre-hijo) pero estas tres me llegaron aún más. También es cierto que la crítica está escrita antes del estreno de Nebraska, así que perfectamente podría ser la otra a la altura de esas.

      Un saludo y gracias a los dos por comentar 😉

  2. En mi caso, la actuación del Sr. Phoenix directamente me deslumbra, ya que el día anterior había revisionado The Master, en la que también anda algo “atormentado” el hombre. Pero el hecho de pasar de Freddie Quell a este Theodore, adorable cual osito Ted, hace que se valore aún más el trabajo realizado en Her.

    También quisiera añadir que Scarlet Johansson fue contratada cuando la película estaba completada y otra actriz ya había hecho su papel (aunque no fue satisfactorio).
    http://www.imdb.com/title/tt1798709/trivia?item=tr2048419

    En mi opinión, esto también añade mérito a su labor, ya de por sí complicada sin interectuar con otros actores. Estoy de acuerdo en que es uno de sus mejores papeles, el cual no séra suficiemnte valorado por no mostrar su carita.

    Andy Serkis también sabe algo de esto…

  3. Debo confesar que me gusta tu post/crítica de “Her”, pero al mismo tiempo no puedo estar más en desacuerdo.

    Bueno, no del todo. La idea, en principio, me seduce. Me sedujo y fui a ver la película con un enorme interés. La decepción fue muy grande. Me esperaba una película digamos “profunda” (sin pretender ser un gafa-pasta), que abordaba un tema interesante, con un actor que me gusta mucho y una fotografía muy interesante. Sin embargo, me encontré con un guión muy simple, que abordaba un tema tan manido como el amor y el desamor pero con un instrumento pretenciosamente original, sin entrar en ningún detalle, salvando escollos del guión con constantes deus-ex-machina,… vamos era como un libro de Jorge Bucay, experto en libros baratos de autoayuda, con mucho éxito en según qué públicos, pero absolutamente prescindibles, llenos de lugares comunes y obviedades dentro de una envoltura de palabras sobadas y facilonas que tratan de arañar el sentimiento o la sentimentalidad del lector.

    Con “Her” me pasa lo mismo. Joaquin Phoenix, actor excelente, es completamente inadecuado para este papel. Como buen actor que es, trata de actuar, pero todo se queda en alguien nada creíble, blando y melifluo, meloso hasta límites intolerables no solo para los diabéticos. Cuánto hubiese ganado el personaje si hubiese sido alguien de carácter (el mismo J. Phoenix de otras películas), trabajando en algo menos “sensiblero” que lo de las cartas surrogadas,… Como alma atormentada no cuela. Es un buenazo, incapaz de enfadarse y de apasionarse, que se pasa casi toda la película con una sonrisa absurda, babosa y bobalicona en la cara.

    Scarlett Johansson: voy a entrar poco en esto. Lo de actuar y no salir es tan viejo que todas las actrices de otro tiempo cuando en la radio ponían seriales (hace mucho tiempo ya) hacían precisamente eso. ¡A otros con esa voz sensualoide y esa canción susurrada que asesina! Bien, puede resultar creíble como contraparte femenina, pero cuando se pone en plan OS tampoco cuela. Debo confesar, sin embargo, que contrariamente a la inmensa mayoría, SJ no me gusta como actriz. Me parece normalita. Sin carácter ni personalidad.

    Amy Adams, la mejor de la película. Un papel pequeño, mucho más pequeño que lo que se merecería. Pero lo hace muy bien. Es creíble, tiene fuerza.

    Y luego está la historia… soledad, desamor, aislamiento, socialbilidad,… todas son palabras bonitas y problemas muy interesantes. Pero aquí están tratados, como digo, de una manera tan poco sutil, tan obvia, que dan arcadas. El guión falla estrepitosamente en atender solamente a un lado de la relación, el más evidente, el más conocido y el más tratado en la literatura, el cine, la música, la pintura, los graffitis,… en el arte en general. Y abandona o pasa muy de puntillas sobre el otro lado: el de la maquina. Y resulta, para mí, el más interesante. Películas de amor y desamor, de soledad, y de aislamiento hay ciento y la madre y con muchísimo mejor tratamiento que en “Her”. Sobre qué puede ser, pensar, sentir o lo que quieras una maquina hay muchas menos. Y en algunas está tratado magistralmente: Solaris, 2001, Blade Runner,… por ejemplo. En “Her”, al final, y deprisa y corriendo, se trata algo esto. Pero, otra vez, como lo haría Bucay. “Estoy hablando con 841 al mismo tiempo”, “te importa si hablo en ultravoz con…”, “amo a muchos más…”. Por fin, se muestra algo de la distancia entre hombre y maquina. Algo que bien puede ser alegoría de relaciones humanas asimétricas, donde el peligro del distanciamiento siempre se cierne sobre ellas.

    No estoy de acuerdo con el comentario de Roy Ender sobre que una maquina solo puede llegar a hacer lo que está en su programa. Hay programas genéticos y evolutivos (las mismas redes neurales) que podrían permitir una evolución no definida del programa y llegar a hacer (y “pensar”) cosas que no fueron programadas ab-initio. De hecho, cuanto más complejo va siendo un programa menos predecible es lo que puede hacer. Siempre se pueden poner barreras y líneas rojas (al estilo de “I robot” o los mismos replicantes de Blade Runner), pero si eso se deja abierto la IA puede evolucionar por caminos no predecibles.

    Y, además, no debemos olvidar que es lo que somos. O es que alguien se cree que somos dueños de lo que pensamos o lo que sentimos… Nuestra mente se puede fácilmente manipular con drogas y fármacos externos. Pero es que es así como funciona, y si tenemos un trastorno con la adrenalina o la testosterona y producimos de más, nuestro carácter se alterará, nos haremos más agresivos, más nerviosos… y quizás ese amor que sentíamos ya no lo vemos igual.

    Una de las líneas de desarrollo que “Her” deja abandonada es qué es “amor” para una maquina. Para nosotros está claro (es un decir), cambios hormonales y de neurotransmisores que van al centro del placer, del dolor, etc. de nuestro cerebro. Cambios inducidos por un estímulo externo. Cambios que no necesariamente tiene que ser recíprocos (hay tantos amores no correspondidos… y, en cualquier caso, que es más importante en el amor: amar o ser amado? Creo que ser amado sin amar es peor que amar sin ser amado, al menos la sensación de claustrofobia puede ser intolerable…).

    Podría seguir porque el tema de “Her” da para mucho (lamentablemente la película no, aunque no dudo que ganará premios,…), pero creo que ya me he excedido y mucho con este comentario.

    Un saludo y, como digo al principio, aunque discrepe tan exageradamente, me gusta tu post.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s