La película que nunca verán en Intereconomía TV

Piensen en la cena de nochebuena o de nochevieja, o sin ir más lejos, en la típica comida familiar de un domingo. En las mesa: padres, hermanos, mujer, marido, hijos y abuelos. La conversación empezará de una manera típica, ¿qué tal estáis? ¿qué tal el trabajo? ¿qué tal en la universidad? etc.… pero enseguida hablaremos de la actualidad. La política, la religión o un problema social se convierte en el tema de conversación. Y como seres libres e individuales que somos, cada uno vemos las cosas de una manera.

Saltan las chispas y las disputas, hasta que tu madre pone paz con la frase “en la mesa no se habla de política”. A continuación llega el postre y como si nada hubiera pasado. Todos tan contentos empezamos a hablar de temas más alegres.

77022_g

Algo así sucede en  “Los nombres del amor”. Michel Leclerc, como buen francés que es, consigue una película elegante y peculiarmente divertida. Un film entre la comedia ácida y negra pero con un trasfondo romántico y pequeñas pinceladas dramáticas.

Una película para todas las edades ya que todas las generaciones están representadas. Es un repaso político, religioso, tecnológico y cultural de la Francia de los últimos 40 años. Un relato que enseña una sociedad plural que esta cambiando y que irremediablemente esta condenada a respetarse. Y digo respetarse y no a entenderse porque cada uno seguirá pensando libremente sobre el sexo, sobre si votar a la derecha o a la izquierda, sobre si hay que usar o no la energía nuclear etc… Lo único que hay que entender es lo que nos ha enseñado el pasado, que el odio y la intolerancia llevan a la violencia.

Hay que subrayar su maravilloso guión, sus personajes perfectamente situados en la acción, la gran creatividad en la construcción de los mismos y los buenos diálogos. En lo interpretativo me quedo con Sara Forestier. Su personaje fresco y natural, apoyado en su precioso rostro y sensual trasero (disfrútenlo), impone un gran dinamismo al film.

Una película que no gustaría mucho en Intereconomía TV. 

8/10

**** SPOILERS **** (No mirar si no has visto la película)

Detalles que mencionar:

– ¿Soy yo, o Jacques Gamblin se parece mucho a Paco León?. A veces creía que estaba viendo al “Luisma”.

– La escena de la cena con los padres de ambos es terrible. Te mueres de risa y acto seguido te autoinculpas por hacerlo.

– Me gusta la mezcla de comedia y drama. La B.S.O ayuda mucho. Genial el plano del pato muerte justo después de conocer la muerte de la madre.

– Buena moraleja sobre como debemos recordar a las personas. Mejor donde tomaron su primer helado y no donde murieron.

– Brutal el papel del padre de Baya. Un padre trabajador, que se desloma por dar todo a sus hijos o en hacer favores a los demás dejando a un lado su hobby. Un espejo de la mayoría de nuestros padres.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s